La inflación cede en EE.UU, mientras los precios de alimentos y energía se mantienen al alza

La inflación retrocede en EEUU por octavo mes seguido, mientras los precios de alimentos y energía se mantienen al alza

Durante el mes de mayo, la inflación se ubicó en el 6%. Es decir, cuatro décimas por debajo de la registrada en enero. Sin embargo, el precio de los alimentos tuvo un crecimiento de cuatro décimas y el de la energía subió seis décimas.

Según los datos ofrecidos este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS, en inglés), la tasa interanual de inflación en Estados Unidos continúo con su tendencia a la baja el segundo mes de este 2023, siendo ya el octavo mes consecutivo, y se situó en el 6%, cuatro décimas por debajo de la de enero.

No obstante, en términos mensuales, los precios de consumo subieron cuatro décimas, en un momento en el que la Reserva Federal (Fed) está en la mirada de todo el mercado debido a sus medidas para poner coto a la inflación, y más ahora tras la debacle del banco SVB y los temores de una crisis bancaria.

La inflación subyacente, que se encarga de medir la subida de los precios de consumo menos los de los alimentos y la energía -los más volátiles-, bajó una décima y situó su tasa interanual en febrero en el 5,5%, la cifra más baja desde diciembre de 2021, señala la BLS.

En términos mensuales, por su parte, la subyacente subió medio punto, después de haber registrado un aumento de 0,4 puntos en enero.

La BLS explicó que el encarecimiento de los precios relacionados con la vivienda fue, con mucho, el que más contribuyó a la subida de precios registrada en febrero, ya que supuso un 70% del aumento del índice, explicó. Subió ocho décimas hasta situarse en una tasa interanual del 8,1%.

En tanto, el precio de los alimentos creció cuatro décimas y ha subido un 9,5% en el último año, mientras que el de la energía subió seis décimas hasta ubicarse en un 5,2% interanual.

De acuerdo con el organismo, la tasa de inflación del 6% es la más baja desde septiembre de 2021.

Los datos de la inflación se conocen en un momento clave, en el que se analiza de cerca si las constantes subidas de tipos de interés llevadas a cabo por la Fed están teniendo el deseado efecto de contención de los precios y en qué medida están afectando a la evolución económica.

Además, los analistas también están cuestionando si la política monetaria restrictiva está contribuyendo a los recientes temores de una crisis bancaria.

Debido al colapso la semana pasada del Silicon Valley Bank, que tuvo que ser intervenido por las autoridades tras desplomarse sus acciones en bolsa, varios analistas esperan que la Fed se vea obligada a reducir todavía más, o incluso pausar, sus alzas de los tipos.

El pasado 1 de febrero se produjo la última, que fue la octava desde marzo del año pasado, un alza de 0,25 puntos, que confirmó una ralentización en las subidas. Con esta alza, menor que las subidas previas, los tipos se situaron en una horquilla del 4,5% y el 4,75%, la cifra más alta desde septiembre de 2007.